Bueno, para mi las torrijas son palabras mayores, vamos que este suculento postre debería ser patrimonio de la humanidad jeje, cuando las haces con pan con gluten cambia mucho la textura, pero para mi están igual de ricas, esta vez hice la mitad de torrijas al horno y la otra mitad fritas, el resultado es prácticamente muy parecido.

La única diferencia que noto de las fritas a las horneadas, es que las fritas quedan mas jugosas, las horneadas quedan más como tostadas francesas, pero realmente están super ricas y son más saludables.

En casa mezclamos todas las torrijas y no notarón diferencia ninguna, los tres «M» se encargaron de fulminarlas rápidamente. Vamos triunfaron muchísimo. Os animo a probar y disfrutarlas, merece mucho la pena.

Ingredientes:

2 Barras de pan (en mi caso de harina de garbanzo, con esta harina salen muy ricas)

1 litro de leche (esta vez use leche de cabra fresca ecologica) con leche de avena o leche de mijo también quedan espectacular.

Un poco de azúcar de coco al gusto para la leche o el endulzante que os guste

Una corteza de limón

Una rama de canela

2 huevos

Preparación:

Ponemos a calentar la leche con la rama de canela, la corteza de limón y el endulzante, hasta que empiece a hervir, apartamos la leche y dejamos templar, partimos el pan a rodajitas, ponemos las rodajas en una bandeja y las bañamos con la leche por las dos caras, al ser un pan sin gluten en mi caso hubo que dejarlas un ratin más para que absorbiera bien la leche y se quedarán jugosas sino quedan más secas, en el caso del pan con gluten no se pueden dejar mucho rato, si no pueden romperse.

Ahora las pasaremos por huevo batido y ya a la forma que hayamos escogido.

Si son fritas, ponemos a calentar aceite de oliva virgen extra, pondremos una piel de limón, cuando la piel ya se haya cocinado, la quitamos y ya pondremos las torrijas, les daremos la vuelta y las ponemos a secar en un papel absorbente.

Si son al horno las pondremos en una bandeja para el horno con un papel vegetal, las horneamos aproximadamente sobre 10 minutos, si podéis darles la vuelta, apagáis el horno y las dejáis enfriar allí.

Ahora ya viene lo mejor, comerlas, podéis rebozarlas con azúcar y canela que es lo típico, o como ya llevan un poco de endulzante de la leche os las podéis comer con frutas, o con el endulzante que más os guste, en casa no pudimos resistirnos a usar sirope de arce que nos chifla y la ocasión lo merecía jeje.

Este es el resultado de la horneadas, así tal cual ya estaban muy buenas, palabrita de torrijera empedernida.

He aquí la muestra de nuestra torre para almorzar de torrijas con el sirope de arce, vamos para chuparse los dedos.

Ya nos queda poco para la primavera, que ganas de estar al aire libre y disfrutar de la naturaleza, que buena falta no hace.

Feliz semana¡¡¡¡¡¡ Bon appetit¡¡¡¡¡¡¡¡¡